Nuestra coordinadora Coty
(María de Luján Echandi), desde Argentina, está en
contacto con varias asociaciones latinoamericanas de OI que le transmiten
las necesidades de los niños. Yo (María, en España) pongo en contacto
con ella a los posibles padrinos y ella les remite información sobre los
niños. Cuando el padrino se ha decidido por su ahijado, gestiono con él
la forma más conveniente de enviar el dinero. Cuando el dinero ha
llegado, la asociación informa al padrino de la llegada, y a la familia
del niño del tratamiento en perspectiva. Cuando el tratamiento se ha
llevado a cabo, la asociación nos lo comunica y nosotros informamos al
padrino. Por su parte, padrino y ahijado mantienen entre sí la
correspondencia que desean.
En caso de que el tratamiento deje de ser necesario
(cuando la densidad ósea del paciente ha llegado a un nivel considerado
normal se suele suspender el tratamiento con bifosfonatos), le
propondremos al padrino que apadrine a otro niño. Si el vínculo entre
ambos se rompe y el padrino no puede o no desea aportar más dinero, le
buscaremos otro padrino al niño.
Todavía tenemos niños que necesitan apadrinamiento
para comprar medicamentos, para tener tratamiento fisioterapéutico y para
adquirir el equipo que necesitan para desplazarse. Esperamos poder
conseguirles padrinos a todos.
Hemos obtenido también donativos puntuales que vamos a
invertir en cubrir las necesidades de tratamiento de un niño durante un
año.