El contacto entre el padrino y el niño es personal:
los dos conocen la dirección del otro y pueden contactar entre sí. Sin
embargo, el dinero del padrino no va directamente a la familia del niño,
sino a la asociación nacional de osteogénesis imperfecta a la que el
niño pertenece.
La razón de que el envío no se le haga directamente
al niño es que queremos garantizar que los fondos se utilicen
exclusivamente para adquirir medicamentos y proporcionarle al niño la
posibilidad de recibir un tratamiento. Por ese motivo trabajamos sólo con
asociaciones de OI, y en ellas tenemos contacto directo con una persona
que se responsabiliza de hacer llegar a cada niño los donativos de sus
padrinos.
Las asociaciones latinoamericanas de OI se esfuerzan
por proporcionar a sus jóvenes asociados el tratamiento que la sanidad
nacional no les proporciona.
Estas asociaciones organizan sesiones de
aplicación de bifosfonatos, compran los medicamentos y reservan los
medios necesarios en hospitales para que los pacientes reciban el
tratamiento.
Cuando la asociación recibe el dinero que el padrino
le ha enviado, adquiere los medicamentos y el equipo necesario (agujas,
vendas, antisépticos) y se encarga de que el niño reciba el tratamiento.
En algunos hospitales es preciso pagar aparte la habitación en la que el
niño ha de estar internado durante el tratamiento, así como la comida o
el trabajo del personal sanitario.